Entre un 15% y un 20% de mujeres sanas sufren problemas de fertilidad, estos problemas en la mayoría de los casos pueden tratarse y solucionarse, aumentando de esta forma las posibilidades de concebir de forma natural o si fuese necesario de forma asistida.
Algunas mujeres pueden tener problemas para quedarse embarazadas, pero se considera que se sufre de infertilidad cuando se han estado manteniendo relaciones sexuales durante mas de un año y no se ha conseguido quedar embarazada, aquellas mujeres que han sufrido repetidos abortos espontáneos también son consideradas como infértiles. Por supuesto en este periodo no se debe haber utilizado ningún método anticonceptivo.
Si existen problemas de
fertilidad en una pareja las dos partes deben hacerse pruebas, ya que puede existir de la misma forma una
infertilidad masculina. Cuánto antes se obtenga un diagnóstico preciso acerca de cuál es el problema, más favorable será el pronóstico médico referido a ese caso concreto, ya sean trastornos de infertilidad femenina o masculina.
Las causas por las cuales una mujer puede resultar infértil en alguna etapa de su vida pueden ser muchas, pero las mas comunes son: el síndrome de ovario poliquístico, problemas uterinos, los fibromas, trastornos ovulatorios y la endometriosis.
Los problemas que originan la infertilidad femenina son fáciles de resolver y en ocasiones se deben a temas relacionados con trastornos alimenticios, anorexia, ingestión de drogas, tabaco, alcohol, etc. En el caso de hablar de esterilidad nos referimos a una pareja que es incapaz de concebir, ya sea debido al mal funcionamiento de sus órganos sexuales o a que sus gametos están mal formados. Aunque el término esterilidad es cada vez menos utilizado.